La leche de cabra ha venido ganando reconocimiento por parte de la población debido a sus propiedades nutracéuticas, destacándose por ser una leche A2 de poca capacidad alergénica, bajo contenido de lactosa y destacado perfil mineral, convirtiéndola en un complemento ideal en la dieta de niños y adultos lactointolerantes, así como también para personas con patologías crónicas como la hipertensión, diabetes y celíacos, y del espectro autista.
En este sentido, la Fundación CIEPE propone reivindicar este rubro pecuario al darle un carácter industrializable a este leche, pulverizándola mediante un proceso tecnológico acorde que permita su deshidratación y preservación de los nutrientes propios como la proteína, grasa, vitaminas y minerales, adicionándole Lactobacillus casei para promover la función probiótica sobre el organismo humano.
Fuente: Dirección de Aplicación y Generación del Conocimiento | División de Productos de Origen Animal | Marzo 11, 2025